OS AGRADEZCO VUESTRA VISITA Y POSIBLES COMENTARIOS.

SED BIENVENIDOS.

sábado, 28 de enero de 2012

NOCHE DE URGENCIAS

Ahora, cuando la vida es sólo un mapa antiguo
de viejo pergamino
que se quiebra por todas las esquinas,
y el fruto generoso del corazón
se ha transformado en arma,
mientras los demás duermen me pregunto
dónde erré la más bella de todas las historias,
que querrían oír hasta los muertos.

Quisiera recordar si era de seda
la mañana del día que te fuiste,
a qué sabían tus labios en el último beso,
cuando el destino ya había lanzado
las tabas de mis huesos,
aunque aún no lo supieran ni el aire transparente
ni toda mi esperanza congregada
para romperse entera,
como un cristal purísimo,
al dar tú el primer paso hacia mi muerte.

Quizá
un día fui feliz y no lo supe.

Elvira Daudet
Madrid, 28-01-12

35 comentarios:

  1. Felicitaciones!!!

    esas historias se van haciendo parte de la piel y en cada pliegue asoma una margarita de lo que fue y lo que no fue, hasta volvernos campo y jardín

    besitos y feliz fin de semana

    ResponderEliminar
  2. Jo, cuánta tristeza me transmite. Será posible que a veces el sufrimiento nos venza hasta la más profunda duda ("lloro, porque no sé si hubo un día"). Debió de haberlos, Elvira, los días felices, digo, lo que pasa es que a veces se esconden el barro oscuro del invierno.

    Tu vida es una mapa de sapiencia. Yo lo sé y por eso soy afortunada. El poema, bellísimo, con esa belleza que cala.

    Besazo.

    ResponderEliminar
  3. ... en, en el barro (qué manía con comer palabras).

    Otro beso, poeta.

    ResponderEliminar
  4. Querida Elvira:
    El mapa de la vida nunca se queda como lo dejamos, aunque aparente ser así. Nuestra ruta abre nuevos territorios hasta el último de nuestros días y el mapa - joven o viejo, que más da - sigue creciendo aunque no lo parezca. A veces crece en los corazones de los otros, convirtiéndose en mapa compartido y sin fronteras...
    Cuánta belleza tienen siempre tus palabras aún en los poemas más tristes...
    Gracias por dejarnos caminar entre tus rutas.
    Te quiero.

    ResponderEliminar
  5. Maravilloso Elvira!!

    Que paz transmiten tus versos, una profunda paz y sabiduría...
    Es un placer al alma leerte!

    Un abrazo a tu esencia de poeta!

    Saludos.

    ResponderEliminar
  6. Estoy convencido que de días felices hubo muchos, que los hay, que los habrá, pero sacamos siempre lo mejor de nuestra alma cuando sufrimos, es por ello que recordamos los sufrimientos con tanta fuerza, tanta, que llegan a dominarnos y nos parece que lo demás no ha existido.
    Tus versos siempre enseñan a vivir y de toda la tristeza, brota la belleza de quien vive siempre comprometida con su tiempo.
    Con todo mi cariño te dejo un fuerte abrazo, mil besos, y mis ganas de poder hablarte muy pronto.
    Leo

    ResponderEliminar
  7. Tus versos son tristes, aunque esctitos con esa serenidad y hermosura que te caracteriza. El tiempo difumina el pasado, y es imposible recordar, aun queriendo, determinados momentos, caras y texturas Tienes la suerte de poder discernir y a pesar de una noche en urgencias cuajada de preguntas, el balance tiene que ser positivo.
    Besos para cuando los necesites, Siempre estaré cerca.

    ResponderEliminar
  8. Quisiera pisar el barro de tu mapa, el lodo de ese mapa que has ido dibujando con días de consciencia y días de mayor olvido pero, que se ha tejido, enhebrado a tu piel y que nos muestra una mujer que ha sido hembra y que hoy es diosa.
    Elvira, tu verso es la saliva que humedece los días de quienes queremos asomarnos a tu ojos para aprender a mirar la vida.
    Un abrazo enorme.

    ResponderEliminar
  9. Versos de una belleza increíble.
    Preciosa forma de recordar aquellos momentos importantes, lejanos y siempre presentes.
    Un abrazo inmenso.
    Maffi

    ResponderEliminar
  10. Leerte no solo emociona, tambien despierta la admiración de ver como se puede transmitir un mundo de sentimientos en unos versos inteligentemente escritos.

    Recibe un gran abrazo.

    ResponderEliminar
  11. A veces mirar por el retrovisor es una zambullida en la melancolía, pero no por culpa del pasado, sino por culpa del presente, aunque, y en eso no puedo por menos que estar de acuerdo, las ausencias de amor, siempre se clavan más hondo que las demás ausencias, y siempre duelen más. El problema del presente es que, en demasiadas ocasiones, pensamos que es mejorable, y quizá debiéramos amordazarlo para que nunca se escape.
    Versos espléndidos.

    ResponderEliminar
  12. Querida Elvira:

    Como un cristal purísimo es tu corazón, materia prima de donde salen los versos tallados más bellos que en una noche de urgencias puedan rescatarte.

    Es una fortuna leerte. Gracias.

    Un grandísimo abrazo.

    ResponderEliminar
  13. Y luego dicen que las noches de los hospitales son aburridas... Dan de letras... Eso sí, ya que conoces las "urgencias" sigue escribiendo sobre ellas pero no las pises.
    Maga, un beso gordo.

    ResponderEliminar
  14. sabes? esta vez me daba miedo abrir el poema, el título contiene mil recuerdos y es que esas camas de hospital parece que se empeñan en removernos mientras los demás quizás duerman, cuando las horas se aletargan entre pantallas y gotas que perezosas van invadiendonos, la vida se hace transparente y tan sencilla... y tan triste. Y de repente somos como frágiles muñecos a merced de unos guantes sin dueño.

    No te puedes imaginar qué impacto tus versos,que me llegan ni perezosos ni goteando sino como un torrente verdad.

    No sé porqué les llaman urgencias si son tan lentas sus noches que les cabe la vida entera.

    Besos muchos y muchos y achuchaos

    ResponderEliminar
  15. "Para romperse entera/ como un cristal purísimo". Es de una belleza que estremece Elvira. Precioso.
    Un beso
    María

    ResponderEliminar
  16. Se me queda ese nudo en la garganta ante los grandes poemas. Ese mapa de pergamino, esa noche de seda, esa pregunta...Ese paso hacia la muerte de una misma, que parece que dira el otro por nosotras. Se me clavó en las entrañas ese aire transparente rompiendo toda esperanza.
    Magistral. Me encanta aprender de tus letras. Ya eres referente para muchos de los que amamos la poesía.
    Un abrazo con un beso.

    ResponderEliminar
  17. Que belleza de poema Elvira... Hacer de lo más triste el verso más hermoso es sólo patrimonio de grandes poetas como tú.

    Un abrazo querida y muy admirada dama.

    ResponderEliminar
  18. Un bellísimo poema que trata de nombrar lo innombrable, que conforma sabiamente la melancolía del paso del tiempo en el presente.
    Te lo aplaudo.

    Besos.

    ResponderEliminar
  19. Transformar una noche de urgencias en un poema tan bello como este es lo que hace que la poesía sea una irrompible herramienta de reconstrucción vital.

    Gracias y un beso enorme por tan maravilloso regalo.

    ResponderEliminar
  20. Gracias, Elvira. Pero pasaré unos días sin escribir.

    ResponderEliminar
  21. Bellísimo y estremecedor poema, querida Elvira. La reflexión que haces sobre el pasado resulta impactante,tan impactante como las imágenes poéticas que sabes crear como nadie. Por favor, no vuelvas a Urgencias, pero sigue escribiendo como lo haces. Un abrazo muy fuerte.

    ResponderEliminar
  22. Mi querida Elvira, tu manera de contar la vida descubre la hermosura de la tristeza. Tu manera de convertir los hechos tristes en la más bella poesía. Eres lo más.

    Un abrazo, rendida de admiración y de cariño

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Un bravísimo, Elvira.
      Sobre todo por ese final.

      Y mil abrazos.

      Eliminar
  23. Tan bello como devastador este poema.
    Duele.
    Un beso

    ResponderEliminar
  24. ¡Que belleza! Realmente conmovedor, me ha dejado fuera de combate en el primer asalto.
    Y ese final... cuantas veces lo he pensado y lo sigo pensando: "ser feliz y no saberlo" casi que resume la tragedia del ser humano. Una maravilla.
    Te dejo un abrazo enorme y todo el cariño que siempre te reservo.

    ResponderEliminar
  25. Elvira, vuelvo al afán. Pero créeme que cuesta ponerse a pintar después de contemplar a Caravaggio.

    ResponderEliminar
  26. Me olvidaba... el final parece un parafraseo de una frase apócrifa de Jorge Luis Borges. Al menos ahora tiene una dueña que le de sustento moral y literario.

    ResponderEliminar
  27. Mi querida dama: te eché de menos. Espero que todo vaya bien.

    Y espero seguir leyéndote y aprendiendo a decir las cosas como se deben decir: como tu lo haces.

    Un beso.

    ResponderEliminar
  28. Es cierto, muchos de tus poemas son tristes, como este de hoy; pero todos honestos, vivos o vividos, escritos con la sabia de tus venas, con oficio y sin artificio. Yo sólo sé que cuando te leo siento cada letra, al tiempo que disfruto de la belleza y maestría con las que juntas palabras.
    En tu casa siempre recuerdo el significado de vivir.
    Un abrazo y hasta dentro de dos semanas, espero.

    ResponderEliminar
  29. Mi estimada Elvira:

    Ta sabes que la felicidad se viste de incógnito y, tal vez, cuando ya ha pasado dudamos si tuvimos esa vestimenta.
    Precioso y emotivo texto.
    Te felicito.

    Besos,
    Cris.

    ResponderEliminar
  30. ¿Por qué cuando te leo me transformo? ¿Por qué, casi sin querer, sin ser consciente, las lecturas de tus versos organizan tempestades en una aparente quietud?

    No lo sé... Pero te aseguro que pocas veces me pasa. Comienzo a leer distante y acabo subjetivizando cada verso.

    El otro día, recitó María Sangüesa en el Ateneo unos poemas tuyos y no contuve las lágrimas. Se me clavan tus versos y no sé defenderme.

    Un beso,
    Laura

    ResponderEliminar
  31. Elvira mía,te leo, te sospecho en el temblor
    y me quedo sin palabras.

    ResponderEliminar
  32. Tras todo un día de querer llegar a Guadalajara, tuve que regresar sobre mis pasos. ¿Cómo ha ido?
    Un besito, Maga.

    ResponderEliminar
  33. Eres puro amor, Elvira. Es imposible dejar de quererte. Y más, cuando se leen poemas tan... ¡POESÍA! Un abrazo enorme.
    PD: ya me hubiera gustado poder ir a Guadalajara.

    ResponderEliminar
  34. Vengo solo a saludarte y dejarte un abrazo, ya sabes que me gusta visitar a los amigos de vez en cuando.
    Hasta pronto.

    ResponderEliminar