OS AGRADEZCO VUESTRA VISITA Y POSIBLES COMENTARIOS.

SED BIENVENIDOS.

viernes, 16 de marzo de 2012

HUESOS PARA EL PERRO

A veces, como tú, me desespero
por los niños que ayunan de mañana,
sin leche ni mendrugo que llevarse a la boca.
A mediodía comparten la ración
escueta del abuelo,
cenan caldo de "huesos para el perro"
y se van a la cama con las tripas ladrando.
Sus padres perdieron el trabajo y no lo encuentran,
la tierra ha dejado de dar trigo,
es sólo un mar de estiércol donde hozan los cerdos
y desfallece el viento.
Ya no pueden comer ni pan ni peces
y no aparece Cristo a remediarlo.

Todavía es más grave la miseria que sufren
los miembros del Gobierno, obligados
a camuflar la bola cual trileros.
Con su tercera mano asen el cargo
que les brindan los amos en premio a sus servicios.
Huele el aire a patíbulo,
a carne corrompida que atrae a todos los buitres.
Duele ver el desfile de banqueros
-a un dulce paraíso, no a la cárcel-, quebrados
por la avidez obscena de su alquimia:
transformar la sangre de los pobres en dinero.
Ángeles de alas de humo, gimen mientras abrasan
la tierna flor del pubis de chiquillos,
con su mano-azucena de rozar el Misterio.

No respetan a Dios ni a nuestros hijos;
se burlan de nosotros. La sangre me galopa
como un enloquecido corcel envuelto en llamas.
Me levanto la tapa de los sesos
y dejo que se enfríen.

Más serena,
contemplo la central laboriosa del cerebro,
motor del terco avance de los hombres
desde el fondo más negro de la noche
-largo ha sido el camino del cándido primate
que estrenó el dolor de ser humano;
milenios defendiéndose del miedo.
¿Quién podría hacerle retroceder ahora?
Descubro en sus alvéolos, como abejas dormidas
en su celda, tesoros olvidados:
la dignidad cuando aún estaba entera,
la utopía, más bella con los años,
la justicia, aire puro que a todos alimenta:
las cosas de valor que arrinconamos
y el azufre del tiempo fue borrando.

Mientras tanto ha llovido. Sobre su piel mojada,
el campo adolescente nos muestra un bozo verde.
La tierra, siempreviva de jugos minerales
que rebosan sus pechos,
no renuncia a su misión de madre.
Habrá pan, si nosotros aportamos
un pequeño puñado de semillas,
y atamos a los cerdos a una valla
para que no destrocen lo sembrado.

Elvira Daudet, 14 de marzo, 2012

28 comentarios:

  1. Aquel inocente y ermitaño primate que se alejó de las árboles y camino semi desnudo en la floresta, que aprendió del sonido de las aves y bebió de la fuente de la creación. Hoy camina semi erguido y cabizbajo, porque las piedras lanzadas por sus gobernantes y el sin sentido de saberse descartable, lo hacen vulnerable...Sigue lloviendo; pero en el horizonte un nuevo ser espera por nuestro aliento, es el sembrador de la esperanza...Tengo confianza querida Elvira, que los tiempos de crisis y de complejidades financieras, nos entregará el nacimiento de un hombre más comprometido con su entorno y con sus hermanos...Increíble escrito poeta, mis felicitaciones.

    ResponderEliminar
  2. la crisis nos golpea por todos los flancos, pero los pobres son siempre los más , y a los que más estrujan
    el sistema es feroz, inmisericorde
    los ricos ricos nunca sabrán lo que es un caldo de cebolla o de huesos pa'perros
    ellos viven en supropia galaxia

    excelente poema que remueve conciencias y que grita equidad!
    besitos y ánimos para este fin de semana

    ResponderEliminar
  3. Pero Elvira... cómo se pueden decir las cosas tan serenamente poéticas entre tanto dolor, tanta ironía, tanta esperanza. Mi cariño que sabes. Paco.

    ResponderEliminar
  4. Querida Elvira, no tengo palabras porque tú las tienes todas. Sólo me queda ponerme de rodillas. ¡Qué barbaridad!

    Besazos.

    ResponderEliminar
  5. Elvira nunca la realidad fue tan triste. La crisis que nos afecta no es tan sólo económica también lo es de amor; de amor al prójimo. Hay depredadores que hacen negocio con la miseria de los demás. Mientras unos comen esa sopa "para perros" otros se aburren entre tanta riqueza.

    Un saludo cordial,

    María Eva.

    ResponderEliminar
  6. Sólo tú puedes pasar de la observación desesperada, a la reflexión más concienzuda (en lo impalpable y lo recóndito) para auscultar y recordar, recordarnos, "las cosas de valor que arrinconamos", las de verdad, las que por inercia "tutelada" encarcelamos, sólo tú, poeta, y hacerlo sin perder ni un gramo de poesía ni de belleza. Ojalá la tierra nos devuelva.

    Poemazo.

    Un beso grande.

    ResponderEliminar
  7. Querida Elvira:

    Coincido con Paloma en que solo tú puedes hacernos reflexionar tan implacablemente, desde la más absoluta conciencia, acerca de la dignidad del ser humano (ese que almacena tesoros de esperanza cuya sangre transforman en dinero). Ojalá siga tu poesía y belleza aportando esas semillas tan necesarias.

    Un abrazo fuerte.

    ResponderEliminar
  8. Mi querida Elvira: una vez más me apabullas con tus versos, son terribles, la pura realidad. Ahí están tus palabras tan escogidas, que dan en el clavo y en las que prima la poética.
    Maravilloso poema, me quedo con las últimas estrofas llenas de esperanza.
    y te regalo, a cambio, miles de besos.

    ResponderEliminar
  9. sabes? te tenía miedo (a ti no pero si a tus palabras dardo) ese temor a abrir la puerta cuando sale humo, y vergüenza por no hacer lo suficiente o lo que es peor por no saber dónde narices están las cuerdas para atar a esos cerdos. (y no quiero que dentro de unos años mi sobrino me pregunte porqué no hicimos nada)

    Te comparto por facebook y tweeter este poema tiene que plagar la red.

    Un abrazo y besicos muchos y más y más

    ResponderEliminar
  10. Es un poema INMENSO, espectacular. Pero la última estrofa, además, es para enmarcarla.

    Un beso, con cariño y admiración.

    ResponderEliminar
  11. Decir que escribe usted, SEÑORA, con verdadera maestría, es decir una obviedad, pero no puedo privarme de decirlo en voz alta. Este es un poema más de su inmensa capacidad lírica, de su capacidad de interpelarnos y dejarnos heridos por la lucidez. Mi admiración y mi aplauso. Sepa que seguimos aprendiendo.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  12. "largo ha sido el camino del cándido primate
    que estrenó el dolor de ser humano;
    milenios defendiéndose del miedo".

    Mi admirada dama: ¿algo te hacia pensar que el humano se iba a comportar de otra manera?.

    Suelo decir de los mezquinos, del malvado, que ellos sí, son consecuentes. Quizá quien no es consecuente es aquel que, denostando al que le fuerza, sintiendo su presión sobre las sienes, no mata con quijada de asno, tal como nuestro padre Caín.

    Un beso.

    ResponderEliminar
  13. Me gustaría decir que se trata de un gran poema, pero la verdad es que se me queda un poco corto el apelativo. Y por lo que veo, no es que sea una opinión esta mía muy excepcional que digamos.
    Sólo tú, sólo tu inmensa capacidad poética, es capaz de sobrevolar tanto dolor, tanta miseria, tanta injusticia, para mostrarnos un camino, un camino que habla de lo verdaderamente humano: la inteligencia y el respeto a todas y cada uno de nuestros semejantes.
    Pienso que el poeta, incluso los pequeñitos, hemos de intentar alumbrar, aunque sea con una cerilla. Quedarse en la hediondez del aire que huele a carne de patíbulo es lo fácil, lo inmediato. Conviene excavar, o al menos, escarbar a ver si de una vez aparece el agüita clara de un hontanar.
    Y tú lo haces, y consigues que salgamos con un paisaje embozado de verde y maternal, o sea preñado de vida, en las retinas.
    Por lo que es de justicia darte un beso y además las gracias.

    ResponderEliminar
  14. Estas palabras deberían estar escritas en el cielo, muy, muy grandes, y que todo el mundo la viera y leyera, incluso los que nunca miran hacia arriba por miedo a caer en las trampas del camino. Me pregunto por qué las grandes verdades están siempre silenciadas. Qué cobardes somos.
    Siempre me llegas; siempre abres una brecha en el telón que me ciega, y vuelvo a ver.
    Genial, necesario y estremecedor tu poema.
    Un fortísimo abrazo.

    ResponderEliminar
  15. Hola guapísima,
    Impresionante poema, que me estemece de principio a fin. Me gustaría publicarlo en http://plazaabiertarevolucion.blogspot.com gracias.Si tienes alguna objeción me lo dices vale???

    ResponderEliminar
  16. Querida Elvira, le enseñé el poema a una amiga y ella ha escrito esto para ti:

    http://marialmeyda.blogspot.com.es/2012/03/la-daudet-anda-suelta-y-esta-pensando.html?spref=fb

    ResponderEliminar
  17. Elvira, bellisimo poema de real sentimientos.
    Primera vez por tu espacio poetico. Una maravilla. Saludos,

    ResponderEliminar
  18. Bellísimo, como siempre, con una realidad cruda y latente... Un deleite Elvira...
    Un saludo.

    ResponderEliminar
  19. Europa creyó, como tantos otros en épocas de bonanza, tener "la vaca atada" como se dice en Argentina. Si hay pueblos que conocen el sufrimiento que imponen los poderosos, esos somos los pueblos latinoamericanos, conquistados por la espada y luego por la cruz. Pero jamás renunciamos a nuestros derechos y regamos de sangre la tierra , siglo tras siglo en busca de un soberanía que hoy casi alcanzamos. Deberá el pueblo español, luchar sus batallas, ganar o perder sus guerras, y dejar sus huesos al sol para forjar una nueva raza, la de los que no retroceden ante el sometimiento, las que se despojan de la frivolidad y privilegian su furia contra la injusticia, nadie puede hacerlo por Uds. , a lo sumo algún poeta como tu , querida Elvira, sabrá cargar los cañones y estimular la fibra combativa de un pueblo que no quiere , ni debe darse por vencido. Como decía un gran heroe argentino, Mariano Moreno: “ Si los pueblos no se ilustran, si no se vulgarizan sus derechos, si cada uno no conoce lo que vale, lo que puede y lo que sabe, nuevas ilusiones sucederán a las antiguas y después de vacilar algún tiempo entre mil incertidumbres, ser tal vez nuestra suerte mudar de tiranos sin destruir jamás la tiranía ” tu Elvira ya has puesto tu moneda en la alcancía y no es la primera, espero que cunda el ejemplo. Un fuerte y combativo abrazo.

    ResponderEliminar
  20. Un poema necesario de una poeta necesaria.
    Un gran abrazo.

    ResponderEliminar
  21. Mi querida Dama y hermosa poeta, capaz de decir con tanta belleza las verdad más cruda... Impresionante final que me oprime el estómago en la parte más injusta del corazón.

    Es imposible expresar mejor el dolor de este mundo tan mísero.

    Lo único que me alienta es leerte.

    Un abrazo con mi admiración que no cesa

    ResponderEliminar
  22. Impresionante, admirada Elvira.

    No veo que este poema pertenezca a uno de tus libros, ya que no lo indicas así a pie de texto.
    ¿Es reciente?

    Besos

    ResponderEliminar
  23. Y sí, contra el vampirismo insaciable del cerdo
    una esperanza niña y justiciera.
    No hay más camino
    que tu poética descubridora, inequívoca.
    Lo sabes. Eres mi musa.
    Rosa María

    ResponderEliminar
  24. Querida Elvira:

    Ya llego un poco tarde a esta celebración de un gran poema para una mísera realidad.

    Al hombre le ha crecido la cabeza, pero se le ha encogido el corazón. No podías decirlo mejor de lo que lo haces.

    Un beso lleno de cariño y admiración, preciosa.

    Te quiero.

    ResponderEliminar
  25. Querida Elvira, es tan desgarrador tu poema de hoy que solo encuentro con que compararlo si lo enfrento con la cruda realidad que nos está tocando vivir.
    Es cierto, el aire y no solo el aire, huele a patíbulo, ya comienzan la piel y las miradas a vestirse de este hedor que nos circunda.
    Parece que los humanos hubiésemos perdido la vergüenza, la palabra y el honor.
    Todo se está salpicando de sangre, de aquella que no mana, que no mancha, que solo sabe callar y dolerse.
    Elvira, un besazo fuerte para ti y muchas gracias por tu comentario.

    ResponderEliminar
  26. No sé cuantas veces habrá recibido este halago, pero siento que debo repetirlo, y es que me parece una composición hermosa, en la que se castiga la mente con poesía sacra para revelarle lo que decide ignorar por tanto tiempo, una voz pesarosas pero melodiosa la que siento al leer tus palabras. Me ha encantado. Gracias por compartir estas verdades universales con la acción primorosa de un poema.

    ResponderEliminar
  27. Elvira qué bien has sabido
    poner en los renglones escritos
    todo lo que nos hace
    hervir la sangre
    y luego...
    esos pechos de madre
    que si ponemos los medios
    aún podrá amamantarnos.

    Un gran poema salido
    de tu pluma maestra.

    Abrazos desde mi admiración.

    ResponderEliminar
  28. Vengo a dejarte un abrazo y las gracias, gracias por todo.

    ResponderEliminar